jueves, 27 de agosto de 2009

AVISO: Cambio de fecha de publicaciones de capítulos.

Estimados lectores:

jeje
Debido a que en estos momentos me encuentro en una nueva etapa de mi vida, jaja (la uni) me resulta muy difícil poder subir los nuevos capítulos entre semana, por lo que la fecha de publicación de los caps si cambia de JUEVES a SÁBADO, espero que todos me puedan comprender, con el dolor de mi corazón tendré que hacer este cambio, así que nos leemos el próximo sábado!

muchos besos para todos!!
los amoo! ;)

Sann.

Capítulo 4: Karma

Anne


Se hizo un silencio siniestro, se me helaron las manos y mis ojos empezaban a humedecerse, era el tipo de reacción que cualquiera podría esperar, digo, después de tan tremenda respuesta a mi saludo... estaba segura de que no era Pegg, definitivamente no era ella.

Voltee la cara lentamente hacia la izquierda, como sin querer respirar, estaba asustada y completamente confundida, solo deseaba que lo que sentía terminara de una buena vez, no era nada agradable, odiaba que se me erizara la piel...



Me encontré con un rostro familiar, un furioso rostro familiar. Él fruncía el entrecejo mientras me dedicaba una sarcástica y falsa sonrisa, me estaba corriendo de su auto, y quería que lo hiciera rápido.

-¿Puedes?- insistió aún más.

-Yo... lo... lo siento, me...

-Sí, sí, te confundiste ¿no es cierto? ¡Carajo! que problema que en este pueblo haya tantos autos del mismo maldito color...

Ambos escuchamos la bocina de un auto idéntico al que yo había abordado y que estaba estacionado justo detrás de nosotros, miré por el retrovisor, era Peggy. Estaba tan adentrada en mis pensamientos que me había subido al auto equivocado.

-Adiós Derek- dije en un tono más obligado que por educación.

-Bien- dijo él como última palabra.

Abrí la puerta del copiloto e intenté darle un portazo a la puerta al cerrarla, apenas fué percibible y él pareció ignorarlo, estaba enfadada, me sorprendía que Derek y Damian fueran de la misma familia, Derek era estúpido, grosero y antipático, claro que me odiaba después de que Andrew le "robara" a su novia, ¿porque tenía que sufrir también yo las estupideces de mi hermano?, pero por el otro lado, Damian era... todo lo contrario, eran una viva representación de Ying y el Yang, en la filosofía china, se trata de complementos, supongo que ambos juntos se complementan mutuamente.... ¡Bah... qué tonterías!

Caminé a paso rápido al auto de Peggy, quién me esperaba expectamente y con lo que parecía ser una sonrisilla de curiosidad, con lo que acababa de pasar, me parecía de lo más ilógico, ¿acaso no notaba la furia en mi rostro?, jamás he sido buena para darme a entender claramente, soy una chica complicada.

Abrí la puerta y me deslicé al asiento rápidamente.

-Hola Pegg- dije sin emoción alguna mientras me abrochaba el cinturón de seguridad sin mirarla, seguía enfadada, después de abrocharme me dediqué a mirar hacia el frente, ni Derek ni su auto se encontraban ahí, no noté el momento en que arrancó y se fué, ¡qué despistada me estaba volviendo últimamente! de nuevo me hundí en mis pensamientos, me pregunté porque se habría venido a parar justo al frente de mi casa si tanto odiaba a Andrew y de paso a mi, pero antes de empezar a filosofar al respecto, noté que Peggy aún no contestaba mi saludo, voltee a verla para comprobar porque, tenía la misma sonrisilla de curiosidad que le ví mientras iba camino a su auto.

-¿Y bien?...¡Cuéntame!- dijo Peggy, eufórica como de costumbren y con su inusual alegría que la caracterizaba.

-¿Qué quieres que te cuente?- dije de verdad sorprendida.

-¡Vamos Annie!, ¡Los ví! estaban juntos en el auto, ¿no interrumpí nada verdad? ¡lo lamento! no sabía que estabas con Damian en el auto, ¡me hubieras dicho que no podías acompañarme al centro comercial y lo hubiera comprendido! ¿quieres que te lleve a su casa?

Ahora comprendía la intención de su sonrisa, ella creía que Damian había venido a verme, incluso ahora, por más despistada que me hubiera vuelto, sabía que para Damian yo era más que la hermanita de su amigo, y para mi él era un muchacho especial, lo quería quizá también más que como un hermano, pero desde que comenzaron mis pesadillas no había vuelto a entrar en el terreno del enamoramiento, no me parecía algo coherente con todo lo que me había estado pasando las últimas semanas.

-Ah... no, no Pegg, no era Damian, era Derek- enfaticé el nombre de Derek, pues como bien eran gemelos, cualquiera podría confundirlos, hasta que hables con ellos y te des cuenta de quién es quién, pues como ya he dicho, sus personalidades son totalmente opuestas.

-Oh vaya, qué lástima, creí que al fin se había decidido a declararse...- tristeó Peggy

Le miré con cara de reproche y ésta, a diferencia de mi cara de enfado, sí la notó.

-¡Ja, ja! lo siento Ann, todos lo sabemos y tú también lo sabes, ¡le gustas!

Rodeé los ojos y sonreí tímidamente.

-Sí, es un gran chico, lamentablemente hoy me encontré con el gemelo malvado...

Peggy comenzó a reír a carcajadas.

-¿y qué quería?...¡oh no, no me digas!.. ¿acaso quería hacerse pasar por el gemelo bueno y quedarse con la chica?- bromeó Peggy inundando el auto con sus risas.

-En realidad no lo sé, creí que eras tú, me confundí de auto...

-Últimamente estás muy despistada ¿sabes?- Peggy dió en el blanco.

Asentí con la cabeza lentamente unas dos veces y oí el motor encenderse, era un sonido suave y ronroneante, imaginaba que era la clase de sonido que un lindo gato persa haría mientras se acurruca en una suave almohada al lado de una fogata en una noche de invierno, podría decirse que me relajaba... y eso, para variar, no era extraño en el mundo de Ann Thompson.



Peggy puso música para amenizar el corto viaje hasta el centro comercial, era una canción que no había escuchado, y por lo que me decía su rostro, era una de sus favoritas. La amistad que tenía con Peggy no era tan cercana, no podríamos decir que eramos amigas íntimas, era una gran persona, una persona loquita y algunas veces descarrilada casi llegando a lo insoportable, pero la apreciaba mucho.

-"Por favor no cuentes mis secretos, guárdalos..."- cantaba Peggy en voz baja.

-¿Cómo se llama esa canción?- pregunté interrumpiedo la leve voz de Peggy

-Se llama...ummm....Verano Sangriento, ¡Ja, ja... que nombre!, ¿no crees?

-Sí, es extraño.

La canción tenía una melodía pegajosa, me dedique a escuchar el resto, me había gustado y ya estaba a punto de comenzar a tararearla, me llamó la atención una de las partes del coro:

"¿Y si la respuesta que buscas, está en la pregunta que estás haciendo?"

¿Qué se supone que quiere decir eso?¿era acaso una especie de sugerencia del destino?

Estaba un poquito nerviosa, depués del incidente del Volkswagen yo creo que cualquiera usaría bicicleta el resto de su vida, recordarlo me hacía temblar y cerrar los ojos al instante sacudiendo la cabeza como para quitarmelo de encima, como era mi costumbre.

Sentí la mirada de Peggy y me preparé para escuchar sus conclusiones.

-¿Sabes que le habrá pasado a Kasse?- dijo finalmente.

-Emm...-no sabía si contarle lo que habíamos visto, ya eramos 3 las locas, ¿y si no me creía? o peor...¿si me creía? ¿Debería contarle mi teoría sobre los chicos Ojibwa? ¿cómo lo tomaría?

Mi meditación duró demasiado.

-¿Crees que Joshua tenga que ver?- dijo Peggy de pronto.

Afortunadamente no estaba ni tantito cerca de averiguar que era lo que había pasado ese día después de la escuela, me sentí aliviada.

-Puede ser, en realidad no he hablado con ella...

-Es muy raro, ¿no? espero que no le haya roto el corazón, aunque a mi no me gustaba mucho la pareja que hacían, ¿tú como crees que se veían?

-Supongo que bien- dije sinceramente.

-¿Bromeas? a leguas se ve que no quiere nada serio con ella, pero nosotras sabemos quien si ¿cierto?- dijo invitándome a completar su frase.

-Trevor- añadí a su petición, Peggy solo asintió con la cabeza y una tímida sonrisa.

Kassey era una chica agradable, amigable y simpática, además de muy vanidosa, para ella el glamour sería lo último que arriegaría en una situación de vida o muerte, y eso era un gran anzuelo para los chicos. En segundo grado de primaria, Trevor y Kassey fueron "novios", de esos que se toman de la mano y comparten el lunch, una época tierna e inocente, ahora solo eran amigos, pero Indi, Peggy y yo, siempre hemos sospechado que él la quiere enserio, solo que aún no se atreve a pasar al siguiente nivel, y con tanta competencia, ni hablar, prefiere no arriesgar su amistad con ella.

Peggy seguía sonriendo, no era de extrañarse, mientras subía el volumen de otra canción, Verano Sangriento había dejado de reproducirse desde hacía un buen rato, lástima.
Ya estábamos cerca del centro comercial, era pequeño, Maple Grive no es exactamente una metrópolis con exceso de tiendas, es tranquilo y pequeño, simple, y así me gustaba que fuera.

-¡Démonos prisa! de verdad quiero esas botas...- dijo Peggy justo en la entrada del estacionamiento más apurada por entrar corriendo a la tienda y comprar las famosas botas escocesas que por buscar un lugar para estacionarse, parecía que iba a soltar el volante y salir del auto dejándolo a medio camino, sus reacciones eufóricas me sorprendían bastante en algunas ocasiones, y aunque no haya dejado el auto a medio camino, ésta no fue la excepción. Encontró un buen lugar cerca de la entrada principal, y se estacionó de una manera que se podría catalogar como brusca. Antes de salir, sacó su espejo de vanidad y checó su maquillaje, yo solo la miraba, no solía cargar conmigo un espejo, a decir verdad no solía mirarme mucho en ellos, ya que no usaba mucho maquillaje, mi piel tenía un tono bastante peculiar y cuando me aplicaba maquillaje a mi gusto lucía exagerada, solo me aplicaba un poco de rubor, rímel y gloss, como dije, la sencillez es la mejor opción para mi.

Salimos del auto y nos dirigimos a la boutique a la que Pegg moría por llegar, en el camino platicamos sobre trivialidades, el clima, la escuela, la tarea, nada importante. Cuando llegamos Peggy cureoseó un poco en el estante de los lentes de sol, se probó varios y enseguida me pasaba un par para que yo me los probara, la empleada de la tienda nos miraba con insistencia, su mirada nos decía implícitamente que dejáramos de jugar con la mercancía y fuéramos al punto del asunto. Peggy al fin se acercó al mostrador y pidió el modelo de botas con tela escocesa que tanto le encantó en su número, la empleada dió media vuelta para ir a buscarlas, inexpresiva, pero yo lo interpreté como un alivio, íbamos a dejar de jugar con los lentes de sol.

-Son $35.90- dijo con singular alegría la vendedora, "Misty" era lo que decía su gaffete.
Peggy tomó sus botas y pagó con otra sonrisa alegre en su rostro, parecían gemelas.
-¡Gracias, que tengan un buen día!
-¡Igualmente!- respondimos al mismo tiempo, nos tomó desprevenidas con su fugaz despedida.

Caminamos lentamente rumbo al auto, mientras Peggy guardaba su cartera en su bolso de un fuerte color uva, recordé el día en que lo compró (no había olvidado el color), a Indi le parecía demasiado llamativo, pero eso no detuvo a Pegg, fué una ganga.

-¿Latte de vainilla?- dijo Peggy de repente, sacándome de mis recuerdos.
-No podría rechazar eso- dije sonriendo honestamente, me había quedado con las ganas desde... desde el viernes, cuando íbamos camino a este mismo lugar y "súperman" apareció, de nuevo recordé el sonido del choque y me estremecí, el destino se había encargado de juntarnos con él en el mismo lugar, el mismo día, a la misma hora, simplemente así era como funcionaba el mundo.

La cafetería se encontraba del otro lado del centro comercial, y como atajo, cruzar el estacionamiento no parecía una mala idea, podíamos ver la cafetería desde dónde estábamos, solo teníamos que cruzar: era simple, lo sencillo es lo mío. Calculé no más de treinta pasos para llegar, incluso podría contarlos.

Uno, Dos...

-¡¡¡¡¡¡Anne Nooo!!!!!!



Y hasta aquí el capítulo 4, lo sé!!! me tarde bastante, mil disculpas, pero chequen esta ecuación:

Universidad + Internet pirata/ estrés, tareas y que hacer doméstico = retraso en los fics

xD una disculpa muy grande, y espero poder subir lo más pronto posible el capítulo 5, ¡ya empieza a crujir el chicharrón! xD en el próximo capítulo: nuevos nombres, nuevas situaciones, y UN conflicto!! =O jeje besos!!*

Sann













miércoles, 12 de agosto de 2009

Capítulo 3: Los Ojibwa

En el capítulo anterior...



Evander




¡Leo y Jace pueden irse al diablo!
Estoy harto de tener que aceptar de la peor manera que no puedo transformarme aún del todo, cada vez que lo intento termino lastimando a alguien, o lastimándome a mi mismo...
¡¡Estúpido Volkswagen!! aún no está del todo desarrollado mi sentido de curación, se han llevado un buen susto, pero yo me llevo la peor parte...¡maldita sea! el dolor aún esta ahí... no puedo regresar a la reserva, no aún... no hasta que entre en contacto con él...






...



[flashback]







Oh vamos Evan!, solo bromeaba amigo...



-¡Cierra la boca Jace!, ya no quiero seguir escuchando otra más de tus malditas bromas- gruñí.



Jace tenía un talento natural para desquisiar hasta a una monja, sus estúpidas bromas me tenian al borde de cometer un asesinato a sangre fría, no medía el alcance de sus palabras.



-No quise decirlo así, no fué mi intención...discúlpame amigo- dijo Jace escupiendo la última frase.



-No, yo soy el que ha actuado mal, sé que no fué tu intención decirlo... así... - dije enseguida con voz apenas perceptible, ¡vaya idiota!, no quiero perdonarlo pero de todas formas lo hago, esta vez cruzó el límite de mi paciencia, eso no fué una de sus estúpidas equivocaciones, fué un golpe directo a mi orgullo, mencionar "mi estado" es suficiente para que cualquiera que lo haga se gane mi odio eterno y ya teníamos un ganador...



-Evan ¿qué haces? deberías estar allá afuera, es tu turno.-dijo Leo sorprendiéndome en el descanso que me había auto-asignado durante mi turno de sondeo en la reserva de Fish Lake.



-Iré enseguida, solo necesitaba alejarme un rato, tenía que pensar- dije sin voltear a verlo, no quería comenzar una discusión, la mirada de Leo era desafiante, y la mía tenía el mismo efecto, peleábamos la mayoría del tiempo, simplemente no congeniábamos, no era un mal tipo, pero prefería estar lejos de él.



-Puedes pensar durante tu turno, tenemos que estar alertas, sabes que es temporada alta y no podemos permitir que entren a la reserva, son ellos o nosotros.



Los cazadores son demasiado ambiciosos, eso ya lo sabía, si les dábamos la oportunidad, arrasarían con los ciervos de la zona, los Ojibwa necesitábamos mantener la media de ciervos o algunos de nosotros se las verían negras a la hora de comer.



-Dije que iría enseguida.- contesté ante el evidente regaño de Leo, no quería ser yo quién empezara la discusión, pero ahora me había provocado.



-Comienza a moverte.



-¡Lo haré a MI paso!-gruñí furioso



-¡Cuándo dejarás tu maldito egoísmo Evander!



Eso fué todo, Leo no me llamaría egoísta después de todo lo que yo había hecho por la reserva, por mi pueblo, por los Ojibwa.



Sentí el calor abrasador que recorría mi espalda desde la nuca hasta mis talones, como ya antes lo había sentido... temblaba ante el flujo hirviente que corría por mis venas más rápido a cada segundo, no sentía nada que no fuera euforia y adrenalina en ese momento, mi cuerpo se dejó llevar ante las múltiples sensaciones que lo recorrían y lo llenaban de ansiedad y desesperación, ¿por qué no terminaba? ¿cuánto más debía sentir como se quemaba la carne bajo mi piel?



-¡Evander detente!-gritó Leo.





Lo que siguió fue un golpe sordo a mis espaldas, la abrumadora sensación de euforia apenas me permitió darme cuenta del dolor que envolvía mi brazo, como pude, acomodé mi cuello para voltear a ver que había sucedido.


Jace estaba en el piso, aturdido, completamente noqueado, le había propinado un buen golpe, no le dí tiempo de nada. Mis emociones manipulaban completamente a mi cuerpo, no pude evitar sentirme bien al ver a Jace inconsciente en el piso. Fijé mi mirada en la persona que se encontraba a su lado: Leo. Blanco fácil, ¡No! mi cerebro trataba de hacer obedecer a mis piernas... mis patas, para que se quedaran en dónde estaban, pero mi deseo de arrancarle la cabeza era más fuerte, mis extremidades ya no obedecían a mi cerebro, y ya había dado mi primer paso hacia Leo. La adrenalina invadió mi cuerpo, ordenándole atacar a Leo... ¡Sí, lo descuatizaré!...

¡No, retrocede! rogaba la parte de mi racionalidad en un intento de tomar de nuevo el control de mi cuerpo, un intento débil que no funcionó, no detuvo mis pasos. Ya estaba demasiado cerca, demasidado... a solo cuatro pasos...

... tres pasos...

... dos pasos...

... un solo maldito paso...

... nada.







¿En dónde demonios estaba? había despertado, parpadeé para acostumbrarme a la tenue luz del cuarto, una luz que pasaba a través de las rendijas del techo y me lastimaba los ojos.

-¡Mierda!-chillé por lo bajo. Me dí cuenta de que no debí de haber movido mi brazo para intentar tapar la luz del techo que golpeba mi cara, tenía llagas por todos lados y ese simple movimiento que antes era de lo más rutinario, ahora me había causado un punzante dolor en todo el brazo.


-Creo que ya se despertó... shhh... iré a ver- dijo Jace entre murmullos. Al parecer ya estaba totalmente recuperado de mi atinado puñetazo.


Relaje mis brazos y piernas intentando parecer profundamente dormido, supe que sucedía de inmediato: lo hábía hecho de nuevo, me había dejado llevar y había intentado entrar en fase, resultado: 2 heridos, el idiota de Jace, y el aún más idiota Evander... de nuevo yo...pero él me había llamado egoísta...¡egoísta! jaja... de todos los Ojibwa en Fish Lake yo debía ser el menos egoísta, ¿Qué o quién demonios le daba a Leo el derecho de catalogarme como "egoísta"?, ¡Oh claro!, él es el estúpido macho alfa, él es el líder de la manada porsupuesto, ¿Qué sería de los Ojibwa sin él?... ¡Bah! maldito canalla... el hecho de que yo aún no consiga una transformación completa no le da el derecho a llamarme egoísta... infeliz...sólo porque yo no soy parte de la manada no significa que no me importe, todos me importan demasiado... son mis raíces, ellos son mi familia...Leo es como ese primo al que no soportas y con el que te ves tentado a disparar tu pistola de agua cuando eres niño... pero sí me interesa el bien de la reserva y de la manada, me preocupo por ellos, vigilo la reserva en mis turnos y él me paga llamándome egoísta...



Jace asomó la cabeza por la puerta, supe que no había entrado a la habitación porque la madera del piso no había hecho ruido alguno, yo yacia en la cama fingiendo mi profundo sueño, Jace se lo tragó, tardó en verificar lo que parecía evidente, cerró la puerta y me preparé a escuchar.



-Sigue dormido-dijo Jace momentos después de haber cerrado la puerta del dormitorio.

-Era de esperarse, esta vez fué peor que la anterior- la voz era ronca y profunda, no era la voz de Leo, se trababa de Harry, su padre.

-Sí, esta vez creí que llegaría a transformarse por completo, parecía que estaba a punto de lograrlo, reaccioné demasiado tarde... yo solo creí que sería diferente esta vez...

-Traquilo muchacho, deja de lamentarte, ¿fué duro el golpe no?- río Harry al terminar de hablar.

-En realidad no tanto, como humano Evan ya es fuerte, y como medio-lobo solo empeora un poco...

Harry río alto, y si yo no hubiera estado ocupado actuando como una piedra, mis risas se hubieran unido a las de él... ¡ja! ¿Qué solo empeoraba un poco?, lo dejé inconsciente de un solo golpe...¡vamos! Jace tenía que aceptar que yo era más fuerte de lo que decía.

-No tardará en sanar más de dos días, ¿tu madre viene hoy?- dijo Harry desviando la atención que sus risas habían captado.

-Sí, traerá pan de elote, el favorito de Leo.

-Y de tal palo, tal astilla, también es de mis favoritos...

-Harry, todo lo que prepara mi mamá es "tu favorito"...tienes 2o favoritos...

-¡Qué va muchacho!, no por nada en diciembre tu madre se encarga del banquete.

Rieron juntos y después callaron. Quizá ya era momento de que la piedra llamada Evander cobrara vida...me decidí a pararme y entrar a la sala, pero Jace me hizo cambiar de opinión cuando escuché la pregunta que le había lanzado a Harry.

-¿Es cierto?....Ya sabes... lo del espíritu doble...

Harry se aclaró la garganta y hubo un silencio que me pareció eterno.

-Ya todos habíamos hablado de eso Jace...

-Lo sé, pero aún tengo muchas dudas...nos dijiste que el espíritu dentro de él es...

-Alfa

-Sí, exacto, pero me pregunto... si el espíritu de Evan es un alfa, ¿él es un alfa?

-Naturalmente, y no solo por el espíritu lobo, también como lo fué su padre, y el padre de su padre...

-Pero entonces... si Evan llegara a transformase del todo... ¿Qué pasaría con Leo?

Harry río sacásticamente, pareciera que las preguntas de Jace le parecían demasiado bobas.

-Leo pasaría a segundo plano... suponiendo que Evander asuma la condición de alfa, sabes que jamás nos habíamos topado con un caso de doble espíritu... es en realidad muy extraño, para él es más difícil, lleva más de 100 años de historia dentro de él... ¿te imaginas cómo es eso? y en cualquier momento...¡pum! todo llegará a su mente... en el momento en que se transforme...



Jace parecía ya haberlo comprendido todo, yo ya sabía todo eso, desde el momento en que nací como Ojibwa, el espíritu lobo de uno de nuestros ancestros regresó al mundo de los humanos para revivir dentro de mí, la idea me parecía un tanto perturbadora... tenía a otra persona viviendo dentro de mí y aún no la conocía, como había dicho Harry, los espíritus dobles no son comunes, la mayoría de las almas Ojibwa no regresan a la tierra después de la muerte, y por alguna razón, ésta espero 100 años para regresar... y claro... según las teorías de Harry eso es lo que me dificultaba poder entrar en fase como los demás hombres Ojibwa en Fish Lake... me sentía impotente... no podía ordenarle al espíritu dentro de mi cuerpo que me ayudara en lugar de complicarmelo... y ya estaba harto de lastimarme y lastimar a otros cuando lo intentaba, me provocaba pena y lástima hacia mi mismo, tenía que hacer algo... necesitaba hallar la forma de ponerme en contacto con el espíritu dentro de mi... lo necésitaba, ya no podía soportar otro día sintiéndome como un maldito inútil, mientras Leo manda mi trabajo por el caño, ya no quiero estar aquí mientras me vean como el patético chico que no puede entrar en fase... el único hombre Ojibwa que no pertenece a la manada...¡se acabó, me largo!





...
[fin flashback]


No había heridas, pero me dolía... me ardía, era una sensación interna, no veía sangrar ninguna parte de mi cuerpo, ni un rasguño, hacía tres días que las llagas de aquel último incidente habían sanado... mi sentido de la curación se estaba desarrollando más rápido, era más rápido y más fuerte...¡ja! en estos momentos debería de ir a dónde Jace y tirarle otro puñetazo, apostaría porque ahora lo dejaría el doble de tiempo inconsciente. Aún no llegaba EL momento, no podía transformarme del todo, pero estaba avanzando... el dolor no cesaba y mi secreto estaba ahora al borde del precipicio...total... nadie les creería una palabra, ¿chocar con un hombre de fuerza sobrehumana que abolló el parachoques de un Volkswagen ?...es de locos, si cuentan lo que vieron, terminarían en un psiquiátrico, no hay de qué preocuparse, además no me vieron en un intento de transformarme...como no puedo completar el proceso...luzco espeluznante, como un monstruo híbrido auténtico... eso si las hubiera hecho llorar de miedo.


El dolor era soportable, pero agudo, en ocasiones me hacía juntar mis dientes y gruñir bajo, no volvería a la reserva todavía, no era tiempo de volver. Desperté con los rayos de sol sobre mi cara, se me vinieron a la mente los recuerdos de la habitación en casa de Leo, cuando Harry y Jace discutían "mi estado"... no quería recordar, me levante de la cama de pasto y tomé la camisa de franela que me había servido de almohada, no me gustaba dormir dentro del auto, tomé prestado el viejo Tsuru de Jace, no le importaría, esa cafetera no valía nada y él casi no le prestaba atención. Me puse mi camisa y escuché algo que ignoré por la noche antes de acostarme, mi estómago rugía, gritaba desesperadamente por algo de comer... ya no podía ignorarlo, aún no podía cazar como el resto de mis compañeros Ojibwa, para ellos el bosque era un buffet, yo necesitaba encontrar un Mc'Donalds desesperadamente, así que tomé el volante y me dirgí rumbo a Maple Grove, me esperaba una hamburguesa con queso y una ración grande de papas...



Anne


-¡Te juro que es cierto, salió de la nada y chocó contra nosotras!- insistía ante mi bruto hermano que me miraba con una ceja arriba y una sonrisa de fingido interés.


-¡Porsupuesto que sí!, pero oye... debiste de haberle pedido un autógrafo hermana, ¡no todos los días te topas con Súperman!, ¿Que cuenta Lois Lane, eh? ¿Todo bien en el Diario el Planeta?


Andrew puede ponerse verdaderaente chocante cuando se lo propone, sabía que no era un sueño, sabía que había sido real. Indi y Kassey también estuvieron ahí, no puede haber tres locos que canten el mismo cuento ¿cierto?. Él había salido como si nada por debajo del auto después de haber chocado contra nosotras, era imposible, era mágico, era... improbable.


Nadie jamás me creería como un adolescente había sobrevivido al ser arrollado por un Volkswagen a 130 kilómetros por hora. Sonó el teléfono, el timbre era extramadamente agudo, unas campanitas que incrementaban de intensidad mientras más tardara en contestar, era una gran motivación a contestar el teléfono.


-Contesta tú maizera, estoy ocupado- dijo Andrew al segundo repique del teléfono. Yo solo volteé los ojos y me dirigí a contestar, ya no estaba de humor para soportarlo, me había puesto de malas.


-Bueno, ¿quién habla?- contesté de manera automatizada, y me pregunté que pasaría si un día saludaba directamente al contestar, como con un "Hola ¿qué tal?"...no, estropearía la conversación.


-Hola Annie, es Peggy-


-Ah, hola Pegg, ¿quá pasa?


-Sé que odias que te pidan favores a último minuto, pero porfavor, porfavor, porfavor, porfavor, ¿podrías venir conmigo al centro comercial?, Kasse me canceló de último minuto, ella era la que me había pedido que la acompañara, pero me muero por comprar esos botines que vimos el fin de semana pasado ¿los recuerdas? los que tenían detalles de tela escocés...


-Sí Peggy, los recuerdo- en realidad no los recordaba pero sabía que si la dejaba continuar, podía hablar de esos botines durante una hora - Me vendría muy bien salir ahora.


-Perfecto Annie, paso por ti en 10 minutos, ¿está bien?


-Claro, te espero Pegg.


-¡Bye amiga!


-Bye- Peggy ya había colgado cuando me despedí de ella, enserio ¿qué le ocurría al mundo? ¿qué es que ya nadie notaba los pequeños detalles que tienes con la gente cuando saludas o te despides?, en fin, no era para tanto, aún estaba impresionada por el accidente en la carretera, tenía la corazonada de que Kassey le había cancelado a Peggy por el mismo asunto, pero yo prefería salir, aunque fuera de compras, cosa por la cuál jamás me he emocionado de más, quizá me ayudaría a despejar un poco mi mente para seguir armando mi rompecabezas... monstruos, sangre, vestidos de época, Ojibwas...


El foco se me prendió al instante, el rostro del hombre que había chocado con nosotras en la carretera seguía fresco en mi mente...¡él también tenía rasgos Ojibwas!


Peggy ya estaba estacionada afuera de mi casa, las piezas de mi rompecabezas empezaban a juntarse... o a separarse. Él no era el chico de mi sueños, que según yo, debía de llamarse Elliot, gracias a la información patrocinada por el Jetti sobre mis gritos nocturnos. ¿Él conocería a Elliot?¿me querría ayudar a decifrar mis sueños si lo volvía a ver?...si lo volvía a ver. Esas palabras se quedaron conmigo mientras tomaba mi chaqueta y me dirigia al auto de Pegg, no me molesté en decirle a Andrew a dónde iba, caminé por el patio delantero y me deslicé sobre el asiento del copiloto.


-¡Hola Pegg!


-Bájate de mi auto ya mismo...




Y hasta aquí llega el capítulo 3 chicos!! * jejeje conocímos un poco más a los Ojibwa, a Evander y su secreto (no se apuren, si algo no les queda muy claro, a lo largo de la historia todo se iría explicando pasito a pasito jojojo, solo que como Evander ya es un experto en licántropía...jajaja xD ) ^^ En el próximo capítulo, Anne contra ataca!! puuuro karma!! jajaja xD deveras que sí!! =) besos !!* y un último aviso:


Puede que el próximo jueves les quede a deber el capítulo 4!!! =(( , se los juntaría para dentro de dos semanas con el 5 xD awww lo que pasa es que me estoy mudando y existe la posibilidad de que me ausente unos días =O pero no se preocupen!! xD volveré!! muajaja xD jaja ando amenazando por todos lados con volver ^^ wiii besos!* ^^


Gracias por sus comentarios, de verdad que son importantísimos para mi!! ^^


jajaja sii!! sé que el título parece de libro oficial, ya publicado y demás jojojo xD pero por el momento aún no se llega a publicar jaja ^^ graciias por las palabras tan bonitas, :) de verdad que uno se siente orgulloso cuando te felicitan y de dicen que haces un buen trabajo, 1000 gracias a todos! jeje si =) estoy buscando que tengo tmb un mensaje ecológico wii!! ^^ gracias por el comentario Stephanie Moore Cullen Masaryk !! besos! ^^

Melanie Cullen pattinson!! jojojo la verdad es que saco todas esas bromas de un libro de chistes que compré en oferta.... jajaja no no es cierto! ^^ me encanta la comedia en cualquier tipo de relato, creo que le da un toque especial, gracias por tu comentariou nna!! kisses! ^^

Osiii!!* deveras que aprecio muchísimo el tiempo que te tomaste para leer mi loca historia de licántropos, se que es como misión imposible para ti en estos momentos, graciias por el apoyo!! ^^ y yo te llamo para cuando vaya a publicarlo ok? jejeje ^^ cuidateme muchooo sale =) y estudiale bien!!(al estilo canaca jajaja xD), y con física no te apures, lucio y yo somos como hermanos... porque si somo hermanos! y casi gemelos! jaja xD yo te consigo un 100 =P ^^

Maggie C!!* jajaja la maizera princesa del maiz sigue y seguira siendo la onda!! jaja me pasé por tu blog jiji te deje por ahí un comentario =) me encantan los fics de Ness!!! jaja más porque tiene que salir Jacob, y uuuufff lo adoro!!! =D estaré al pendiente de los caps tmb jeje ^^ un beso!!* :)



jueves, 6 de agosto de 2009

Capítulo 2: Piezas Nuevas

Era un lugar en el que no había estado nunca de acuerdo con mis nítidos recuerdos, pero a decir verdad noté un aire vagamente familiar, como si estuviera en casa, no sentía que hubiera salido de Maple Grove, pero mis ojos y mis recuerdos no se ponían de acuerdo, lo que veía no concordaba con las memorias que había estado construyendo a lo largo de mis 17 años. Era un Maple Grove distinto, sin pavimento, sin semáforos, sin niños anadando en bicicleta ni señoras de aspecto amable practicando jardinería y sonriéndote al ver cómo observas el fruto de su esfuerzo, no había nada de eso, parecía que la modernidad apenas echaba un vistazo a este pueblo de aspecto más rural que de costumbre.


Escuché unas risas. Me paralizé de miedo, esas risitas risueñas salian completamente del contexto del desolado lugar, me deslizé como pude, gateando un paso, y cayéndome dos, retrocediendo más de lo que había avanzado, pero logré ocultarme trás un gran árbol silvestre de los que parecía haber demasiados, era como si hubieran decidido reforestar el condado de una manera extrema, ¿pero quién era yo para estar en contra de algo tan ecológico y definitivamente necesario? felicidades señor gobernador.
-No, gentil caballero, no es necesario que cargue mi equipaje, cómo ha comprobado por usted mismo, poseo una gran fortaleza en mis brazos que me permiten hacer casi cualquier cosa...
-Disculpe mi imprudencia bella dama, pero no permitiré que siga usted cargando su equipaje, puesto que es completamente innecesario que me demuestre su fuerza, no me malentienda, he comprobado que podría cargarme a mí y a otros 5 hombres, pero ha llegado mi turno...
Reían al unísono, al parecer se divertían bastante con su trivial y sarcástica conversación, ¿una mujer cargando 6 hombres? ante mi interpretación de sus palabras, parecía que estaba a punto de toparme con una versión femenina de Hulk.


De entre las tinieblas aparecieron 2 figuras por el sendero que se dirigía al oscuro bosque que estaba invadiendo la ciudad rápidamente, seguían riéndose mientras avanzaban a paso lento, por lo que tarde un poco en identificar bien sus rostros a través de la noche.
De inmediato supe que la primera voz de tono delicado y melodioso que escuché desde la oscuridad, le pertenecía a la hermosa mujer que portaba uno de esos vestidos que salen en las películas de época. Bailes, príncipes, ¿calabazas? eso fué lo que se me vino a la mente al ver su hermoso y pomposo vestido palo de rosa, con detalles de perlas en los bordes, encaje beige y un ceñido y sexy escote que mi madre jamás me hubiera permitido usar (y no la culpo), me imaginé a misma dentro de un vestido así... ni la fuerza más poderosa en la tierra haría posible que algún día me atreviera a usar algo por el estilo, no saldría viva de un callejón usando ese vestido en una noche normal por Maple Grove.


El rostro de la mujer era delicado, una nariz que parecía haber sido finamente trazada, sus pómulos le hacían lucir un rostro enmarcado en forma de corazón, al reír, me daba la impresión de haberla visto en algún comercial de pasta dental, tenía una bella sonrisa, la piel blanca y perfecta, que le sentaba muy bien al hermoso color verde de sus ojos que se iluminaban como esmeraldas bajo la luz de la luna. Caminaba graciosamente, como bailando, tenía un porte distinguido y elegante, daba unas pequeñas vueltas mientras su largo cabello rubio se movía bailando con el viento y cubriendo parte de su bello rostro, a lo que ella reaccionaba con una cantarina risa.
La perdí de vista de inmediato, y en su lugar estaba la fornida y desnuda espalda descubierta del hombre que la acompañaba, estaba en excelente forma física, no había duda, sus brazos eran enormes y musculosos, tenía la figura de un atleta profesional, el cabello largo y negro agarrado en una coleta, sus piernas estaban marcadas y se dejaban ver por las roturas de un viejo pantalón que traía puesto, no pude evitar sentir un poco de lástima, parecía que no tenía otro par, estaba sucio y lleno de roturas, pero la mujer no se apartó ante la cercanía del hombre de los pantalones hechos arapos, éste pasó sus brazos alrededor de su cintura mientras ella colocaba sus brazos alrededor de su cuello en lo que parecía un apasionado beso.
¿Pero qué iba a saber yo? parecían amarse mutuamente, mil escenas de las bochornosas películas románticas que había visto alguna vez inundaron mis pensamientos al presenciar aquél beso, Romeo y Julieta, Titanic, Cumbres Borrascosas, todas llegaron a mi mente a la vez, dieron un giro y así pude ver el rostro del hombre medio desnudo.


Tenía unas cejas pobladas y oscuras como su brillante cabello, que en ese momento fruncía formando unas pequeñas arrugas en su frente. Tenía unos ojos oscuros y profundos, me perdí en ellos durante un instante...eran tan intensos que me hipnotizaron varios segundos, puse mi cara de estúpida, y en cuanto lo noté quise aplicarme una bofetada, que bueno que no vió mi sonrisa nerviosa... noté un brillo peculiar en aquellos hermosos ojos oscuros mientras observaban a la bella mujer cuyo nombre aún desconocía. Su rostro era cuadrado y hermoso, el resto de sus facciones resultaban un poco toscas y exrañamente familiares...¡pero claro! ese hombre sin lugar a dudas ¡petenecía a la tribu Ojibwa!. Cerca de Maple Grove había una reserva protegida por nativos americanos: los Ojibwa. En tiempos pasados, ocupaban territorio en Wisconsin, Ontario y Minnesota, pero ahora no conocía a otra tribu que no fuera la de la reserva de Maple Grove... las antiguas tribus americanas habían ido desapareciendo poco a poco, eso me causaba un poco de nostalgia, quizá ese hombre era de los pocos nativos Ojibwa que quedaban...
-¡Nooooooooooo!¡Noooooooooo!
-¡Ahhhhhhhhhhhhh!
Me había quedado inmersa en mi nuevo descubrimiento que al despertar de mi transe, ví una vez más la perturbadora escena que me había quitado el sueño toda la semana, y entonces supe que de nuevo me encontraba en mi pesadilla:
Sangre esparcida por todos lados, el hermoso vestido de la mujer irreconocible ahora que estaba empapado por el líquido rojizo que ahogaba la desgarradora escena. Toqué como reflejo mi rostro con la intención de taparme los ojos, y llené mi rostro de sangre... había sangre escurriendo en mis manos y mi rostro, horrorizada volteé hacia dónde estaba la mujer del pomposo vestido rosa... pero ya no estaba ahí, en su lugar había un enorme bulto negro que lanzaba alaridos de dolor que me helaron por completo... era la primera vez que lo veía en mi sueño, aunque estaba aterrada y aferrada al árbol que me ocultaba, sentí la necesidad de ir a socorrer al monstruo que agonizaba de dolor, me levanté y caminé hacia el bulto...
-¡Señorita Thompson, atienda la clase en este instante!¿quiere? no vengo aquí a hablar como merolico durante dos horas para que usted venga a calentar su silla y robarnos oxígeno...
Las risas de todos en la clase me regresaron a la realidad, me había quedado dormida en la clase de la profesora Simone.
-Lo... lo siento, no volverá a pasar...- dije media moribunda y adormilada, lo que provocó otra oleada de risas de mis compañeros de clase. La señora Simone solo me miró inquisitivamente y volvió a la pizarra, dónde había trazado una línea del tiempo desde el pensamiento filósofico griego, hasta la época de Descartes. No me costó acoplarme al fastidioso tema que ya habíamos repasado unas cinco mil veces...
Hey, Ann!...¿la pesadilla?-dijo Kassey en voz baja desde el pupitre contiguo para no provocar de nuevo la ira de la profesora Simone.
-Sí Kasse- dije con una mueca de cansancio y haciendole una señal que aclaraba dejaramos la conversación para más tarde, no estaba de humor para otro regaño al estilo Simone.


En el descanso me reuní con mi bolita de amigos, como de costumbre en la mesa 4 de la segunda fila del lado derecho de la cafetería, no estábamos a centro, y tampoco muy alejados del resto de la comunidad estudiantil, así que era un lugar muy estratégico a base de un plan bien trazado, o al menos eso decía Peggy.
Indi, Peggy, Trevor y Kassey ya estaban ahí cuando llegué a la cafetería.
-¡Ann porfavor, deja de robarme oxígeno!- se burló Trevor citando el regaño que me había tocado en la clase de filosofía al tiempo que me senté en la mesa.
Eran como mis segundos hermanos, pero al recordar a Andrew llegó a mi el pensamiento de querer reemplazarlo por Trevor, ambos tenían un carácter similar, pero confiaba en que Trevor, sí usaba la palanca del baño. Respondí al saludo de Trevor con una sonrisa silenciosa que paso despercibida, últimamente nadie parecía notar mis "sonrisas a reacción".
-La mascarada de media noche es unas pocas semanas, ¿acaso no están emocionados?- dijo Peggy con un tono de euforia en su voz, típico de ella.
-No he pensado en otra cosa desde que... ya saben,....desde que Joshua me invitó....-
-¡Kasee! creo que ya todos se enteraron de que irás con Joshua, lo que no entiendo es ¿porque nos abandonas así?- dijo Indi con su cara de cachorro triste como intentado derrumbar el intento de Kassey de presumirnos que iba al baile de máscaras con el guapísimo jugador de football Joshua Hunter. No negaré que es lindo, Joshua es alto, atlético, tiene cara bonita y cabello espectacular... todas las chicas caen por él (literalmente) cuando se luce por los pasillos de la escuela en su uniforme deportivo. A mi en lo personal, me resulta de lo más asqueroso verlo todo sudoroso recorriendo los pasillos como esperando que le desdoblemos la alfombra roja hacia las duchas de hombres...asqueroso.
-Sí Kasse, nosotros ya habíamos acordado ir en grupo , ejem, ujum... traidora- dijo Trevor tosiendo en un intento de ocultar su última palabra.
-¡Hay chicos! no me la pongan difícil...-dijo Kassey en un tono triste de lo más fingido- todos sabemos que ese pacto se rompe si alguien te invita al baile ¿o no Ann?- se dirigió a mi para sacarme de mi silencio filosófico.
-Emm...claro, claro...es como...una regla no escrita que de todas formas existe- dije sin reflexionar la sarta de babosadas que acababa de decir.
-¡Oh Annie! lo siento, me había olvidado del asunto de ese sueño deja vú...-dijo como parte de su plan para cambiar de tema antes de que Trevor e Indi la lincharan por romper el famoso pacto de ir en grupo al baile de la escuela, del que en realidad me había olvidado por completo, tenía cosas más importantes en que pensar desde la mañana cuando el nombre de Elliot apareció como una nueva pieza de mi rompecabezas, que ahora tenía más piezas gracias a la breve siesta en la clase de filosofía. El monstruo de mi alucinación en la ventana del segundo piso nunca antes había aparecido en mi pesadilla, era la primera vez que ocurría, las veces pasadas el sueño acababa al ver mis manos ensangrentadas con expresión de horror... odiaba la sangre, podía soportarla pero prefería evitar ese tipo de clichés.


-¿De nuevo soñaste con la mujer del vestido bello?-dijo Peggy intrigada.
-No Peggy, no dije que fuera bello, dije que era vulgar- repliqué al instante.
-Bueno pues yo creo que esa es una señal que te indica el vestido perfecto que podrías usar para la mascarada, el palo de rosa le queda divino a tu piel...-canturreaba Peggy con su caracterísctica emoción por la moda, y no solo por la moda, por cualquier cosa, era la clase de persona que siempre está demasiado feliz. Antes de conocerla imaginaba que siempre estaba bajo en influjo de alguna droga, pero al conocerla me di cuenta de que ella es así, demasiado jovial para lo que una persona normal puede soportar algunas ocasiones.
-Muy bien Pegg, tu ganas...¿cuando y a que hora?- me rendí, sabía muy bien a dónde llevaba la conversación de los vestidos... Peggy quería ir de compras.
-El viernes a las 4:00 pm. en punto, me prestarán el Pointer para ir a Saint Paul.
-Iremos todas Ann, ¡anímate! esos sueños te tienen bastante apachurrada...-dijo Indi cuando de inmediato y al hilo de voz, se unió la voz de Trevor.
-Oh oh... peligro... el lunes llegarán todas a preguntarse ¿de qué color es tu vestido?¿cómo es?¿tienes fotos?¿me veré muy gorda si uso strapples?... ¿quieren que les diga con lujo de detalle cómo es la corbata que usaré para el baile?
Una vez más, Trevor supo cómo hacerme reír, es verdad, el lunes todas estaríamos conversando sobre nuestros vestidos para la mascarada con lujo de detalle y el sería excluído de las conversaciones, a menos que nos contará lo fabulosa que sería su corbata.
-¿Por qué no vienes con nosotras Trevor?- dijo Kassey para consolar al resignado Trevor.
-¿Qué? No, ya tengo planes, Damian y Derek organizan una ida al lago de Maiden Rock, será un viaje de fin de semana, solo chicos.
Cuando decía que era solo para chicos quería decir que iban a emborracharse hasta caer mareados y luego llorar sus penas como un club de ayuda psicológica, pensé en Andrew medio moribundo como algunas veces lo había llegado a ver, pero quite esas ideas de mi cabeza, por más molesto que fuera mi hermano no dejaría que hubiera la posbilidad que se ahogara en Maiden Rock, o que se lo comiera en monstruo del lago.


-No le avisen a Andrew ¿quieren?
-Descuida, Derek está a las vivas con él, ya no es lo mismo desde el asunto de Sharon...
Sharon era bonita y agradable, la clase de chica por la que los chicos matarían, porrista y de belleza envidiable. Ella y Derek habían salido durante 2 años, pero ella lo dejó al terminar las vacaciones de Navidad y ahora salía con Andrew, ¿qué le veía al Jetti? no lo sé. Derek estaba bastante resentido, él y Andrew habían sido buenos amigos, pero ahora apenas y cruzaban palabra. A diferencia de Derek, su hermano gemelo, Damian, es un chico bastante agradable. Él aún es amigo de Andrew y visita mi casa de vez en cuando. No es feo, tiene una personalidad agradable y carismática. El día se San Valentín me regaló un tulipán de los que su mamá cultivaba en el jardín de su casa. Él sabía cuanto me gustaban esas flores, y robó a su propia madre para regalarme una, es uno de los detalles más tiernos que un chico ha tenido conmigo.
La florista del Maple Grove no tenía mucha variedad de flores, no pasaba de las margaritas y las rosas rojas, así que la única manera de conseguir un tulipán en el condado, era sacándolo de la casa de los gemelos.
Hubo silencio durante un momento y sonó la campana para regresar a clases.
-Viernes a las 4:00, no lo olviden- conluyó Peggy antes de que todos regresaramos a clases.
El resto del día transcurrió bastante rápido, y antes de que me diera cuenta, ya había sonado la campana de salida, música para mis oídos.



Salí del salón de clases y me dirigí al frente de la escuela, dónde habíamos quedado de vernos para irnos a hacer el trabajo para la clase del profesor Lester a casa de Indi: una maqueta para un proyecto ecológico en Minnesota, vaya trabajitos que nos dejaban, cómo si eso fuera a detener el calentamiento global.
Indi y Kassey ya me estaban esperando para irnos a comer algo al centro comercial (el pretexto perfecto para distraernos antes de empezar el trabajo).
-Voto por un delicioso Subway- declamó Kassey mientras me colocaba un medioabrazo sobre mi hombro izquierdo e Indi hacia lo mismo por el lado derecho.
-Antes muero por un latte de vainilla - dijo Indi con una sonrisa esbozada en su grácil rostro.
-Voto por ambas ideas, pero démonos prisa, mi mamá quiere que llegué temprano a casa- concluí con la conversación.
Caminábamos al estacionamiento a medioabrazo cada una en ambos lados tambaléandonos de un lado a otro, debió haber sido una escena muy chistosa para cualquiera que nos viera de lejos. En menos de un santiamén, llegamos al auto de Kassey, un viejo Volkswagen color rojo sangre.
Al ver el auto llegaron a mi los recuerdos de mi pesadilla. Seguía sin entender porque me perseguía ese horroroso sueño, no era fanática de las películas de terror ni mucho menos, como dije, prefiero evitar la sangre a toda costa.


Para llegar al centro comercial, teníamos que pasar por un tramo de carretera rodeado de bosque, el paisaje era bellísimo, natural y silvestre... justo como recordaba que era el lugar de mi sueño que se transformaba en pesadilla.
Ya íbamos a medio camino a la plaza, cuando los gritos de las tres al unísono interrumpieron la movida canción que estaba en la radio que Indi iba cantando con tanto entusiasmo.
-¡!Oh por Dios, oh por Dios, oh por Dios!!
-¡¡Maté a un animal!!
-¡¡¿Dónde está? ¿Dónde?!!
De la nada, una sombra salió de un lado de la carretera y chocó contra el parachoques del auto de Kassey, provocando un estremecedor sonido parecido al que hace una balija de gran peso al caer en frío contra el pavimento, sólo que 10 veces peor, no vimos que era, yo creí que sería un venado, no me parecío más grande que eso.
-!!Ahhhhhhhhhhhhh!!- gritamos las tres al mimso tiempo cuando debajo del auto salió un chico no mayor que nosotras y se paró frente al Volkswagen al parecer sin ningún rasguño.
Kassey estaba pasamada y relamente asustada por el choque, Indi estaba igual, en estado de shock, ¿como demonios iba alguien a salir ileso de un atropellamiento como ése a la velocidad que íbamos y sin nisiquiera salir disparado por los aires?
El chico estuvo parado no más de un minuto frente al auto, sin saber que hacer, sin saber que decir, yo hubiera dicho algo, pero estaba muy asustada. Poco después corrió directo hacia el bosque, y lo perdí de vista...


Evander
¡Leo y Jace pueden irse al diablo!
Estoy harto de tener que aceptar de la peor manera que no puedo transformarme aún del todo, cada vez que lo intento termino lastimando a alguien, o lastimándome a mi mismo...
¡¡Estúpido Volkswagen!! aún no está del todo desarrollado mi sentido de curación, se han llevado un buen susto, pero yo me llevo la peor parte...¡maldita sea! el dolor aún esta ahí... no puedo regresar a la reserva, no aún... no hasta que entre en contacto con él...
^^Al fin apareció Evander!! ♥ jejeje en el próximo capítulo...más secretos de la tribu Ojibwa, y Anne empieza a armar el rompecabezas... =D estoy de oferta jaja 2 x 1 !!* ^^ jajaja
Me pareció que "Sonámbula" fué muy corto ^^ así que está semana van dos capítulos ;)
besos!!*
y sigan dejando sus comentarios!! ^^
Danni!! gracias por el apoooyoo!! =) la princesa del maíz que jamas comera corn flakes de nuevooo es la onda jajaja ^^
Robiiiiin!!! gracias tmb por pasar a leer jejeje ^^ me estoy aventurando en las aguas de los fanfics xD así que dependo totalmente de sus comentarios chicas ^^
besotes!!* y nos vemos la próxima semana con el capítulo 3... =)

Sann♥

Capítulo 1: Sonámbula

No era mi imaginación, despúes de todo estaba ya bastante atarantada con las horribles pesadillas que había estado teniendo la última semana como para preocuparme por mis tontas alucionaciones infantiles de la ventana del pasillo del segundo piso. La casa no era muy grande, y probablemente si ese monstruo maniaco que juré ver del otro lado de la carretera me atacaba y saltaba para destrozar mi inútil y frágil cuerpo, todos en la casa saldrían a mi rescate...y entonces nos deboraría a todos... de acuerdo, ese plan era un asco, definitivamente si el monstruo me atacaba trataría de hacer el mayor silencio posible, un homicidio múltiple en el condado de Maple Grove dañaría aún más la imagen turística del por si ya vacío lugar, no quería dañar la reputación de mi pueblo, ya colocaré una buena cortina en esa ventana, una cortina púrpura, no me importa si a los chicos no les gusta, ellos no han visto al enorme animal oculto en los árboles, y seguro que Andrew me agradecería que le ahorrara el susto, Benny será más fácil de convencer, el chico confunde el azul profundo con el negro y es tan necio como un burro, pero no opondrá resistencia.



Ya había llegado a la cocina y había bajado la crujiente escalera divagando en mis pensamientos acerca de la cortina que usaría para cubrir la ventana del pasillo cuando me di cuenta de en dónde estaba, casi de manera automática abrí la puerta del refrigerador y estaba mirando las torres de tupperware con la cena de la noche anterior: croquetas de pollo... que nutritivo desayuno.
-"El desayuno es el alimentlo más impoltante de dlía pequeño saltamontles"
dijo Andrew con una pésima imitación de sensei detrás mío, ¿cómo fué que no escuché el rechinar de las escaleras si sus enormes pies debieron de haberlas hecho crujir?
-¿Cómo amanecío la princesa del maíz?
-No molestes Jetti, y hazte a un lado si no quieres que te ataque con mis "reales y malvadas hojuelas de cereal"
-Disculpe su majestad pero le ruego que se quite de mi camino pues sus reales gritos no me dejaron dormir esta noche y sólo un poco del elixhir mágico de la vitalidad me mantendrá despierto en mi trabajo...
El grandísimo zopenco logró que me alejara de la cocina, al parecer los gritos de mis pesadillas no solo estaban en mis sueños, más que avergonzada me preguntaba que tan fuertes habían sido mis gritos o que tan agudizados debían de estar los oídos de mi hermano. Odiaba que me llamara "la princesa del maíz", ¿¡porque diablos no lo podía olvidar!? en segundo grado me atasqué de corn flakes antes de ir de excursión al parque de diversiones con mis compañeros de la escuela, tengo un estómago de gelatina y no soporté las horribles vueltas del carrusel... ¡juro que iba a "ultra velocidad"! desde entonces no he comida corn flakes de nuevo, y Andrew simplemente no lo puede olvidar.


-¡Andrew, Andrew! mamá dice que... - un grito interrumpió a Benny.
-¡Por todos los cielos Andrew! ¿es mucho pedir que uses la palanca del inodoro?- gritó mi madre histérica mientras escuchábamos como bajaba las crujientes y viejas escaleras.
-¡Mamá! - grité con expresión de horror - Se me han quitado las ganas de comer algo...
-Lo siento cariño, pero tu hermano me saca de mis cabales, Benny apenas tiene 9 y hace lo que tú no, ¿qué tengo que hacer para que me hagas caso?
-Norah no te alteres, seguro que podemos encontrar una solución razonable y justa para todos en esta casa...- dijo Andrew en un tono entre lo sacástico y lo burlón.
-¿Qué estás tomando? sabes perfectamente lo suceptible que eres, dame eso- dijo mi madre.
El famoso elixhir mágico de la vitalidad no era otra cosa que cerveza, y el bocón de mi hermano se podía emborrachar con tan poca cantidad de licor, que en los bares jamás sería considerado consumidor potencial, a la tercera ronda lo tenían que sacar cargando... que patético.
-¡Porfavor Norah! los gritos de la niña de tus ojos no me dejaron pegar ojo en toda la noche...y hoy haré doble turno, cada vez estoy más cerca de ese ferrari.
En un condado pequeño, era raro toparse con un auto italiano que valía más que tu casa, tu perro, tu alma y la ropa que llevaras puesta, pero por alguna extraña razón de la vida, en Maple Grove, había un ferrari a la venta a menos de la mitad, no, menos de una cuarta parte de su valor real o hasta menos, en realidad no tengo idea de cuanto cuesta un auto así, solo sé que es más de lo que vale nuestra vieja y pequeña casa multiplicado unas mil veces. Practicamente lo estaban regalando y Andrew soñaba con conducir el auto del viejo Rocco, el dueño del flamante ferrari que se rumoreaba estaba completamente loco. En primera, por vender su ferrari por una baba de perico, y en segunda, por haberle prometido a Andrew que esperaría a que juntara el dinero en medio año y cumplir con su estúpida promesa. No era muy buena en matemáticas, pero según mis cálculos, aunque Andrew siguiera vendiendo helados en Baskin Robbins el resto de su vida, no juntaría el dinero, y menos en 6 meses, no importa cuantas chicas cayeran en sus redes (ya muchas me perseguían para preguntarme si mi hermano tenía novia... era un fastidio).
-¿Tuviste pesadillas a noche cariño?-me preguntó mi madre.
-Emm... no es nada, lo que pasa es que ví una película de terror muy tarde y...
-Y por eso gritabas: "No Elliot, corre Elliot... Elliot, Elliot, Elliot..."-dijo Andrew echándome carrilla al parecer con un tal Elliot.
-¿Elliot era el protagonista de la película tesoro?-preguntó mi madre, ya no sabía si siguiéndole el juego a Andrew, o con auténtico interés en mi realmente inútil mentira...
-No sé quién es Elliot- dije, no era más que la verdad esta vez, no recordaba en lo absoluto ese nombre, no me era para nada familiar.
-¡Uuuuuy! a Annie le gusta Elliot, a Annie le gusta Elliot- canturreaba Benny alrededor de la mesa despertando las risotadas de Andrew y las risitas tímidas de mamá.
-Elliot y Anne se van a casar...
-Ya basta Benny, deja de cantar, yo también estoy algo desvelada y hoy iré a casa de Indi a hacer un trabajo para la clase del profesor Lester- dije tratando desesperadamente de cambiar de tema, ya de por si era demasiado confuso no saber quién demonios era Elliot y porque gritaba ese nombre entre sueños.
-Regresa temprano amor, no quiero que andes por ahí muy tarde, tú igual Andrew.
-Sí Norah, como dije hoy haré doble turno y cierro a las 9:00
-Muy bien, directo a casa despúes del trabajo- dijo dándole un beso en la frente a mi ya bastante grandecito hermanito que en acto seguido se lo trato de quitar de encima como niño berrinchudo - y tú regresas temprano de la casa de Indi ¿ok? no quiero verme en la pena de llamar a su casa y preguntar por ti cariño, se me hace tarde para llevar a Benny a la escuela y ya tengo que marcharme- concluyó mi madre besandome la sien y acariciándome la cabeza mientras se alejaba con Benny tomado de la mano, cuando me di cuenta ya se había ido, dejando atrás el sonido de la puerta al cerrarse.


Contesté su beso con una sonrisa de auténtico agradecemiento que ella no pudo ver, aunque un poco ensombrecida por la preocupación que Andrew acababa de provocarme, ¿Quién era Elliot? ¿Porque gritaba ese nombre y no lo recordaba? ¿Qué relación tenía ese nombre con las pesadillas y la figura a través de la ventana?. Andrew interrumpió mis pensamientos con la boca llena de corn flakes.
-Deberías tomarte un buen somnífero antes de acostarte, así aparte de evitar que nos enteremos de tus amores platónicos, quizá también podrías permanecer quieta en la cama...
-¿Qué?¿también son sonámbula?
-Sí, y una muy torpe...golpeabas la ventana del pasillo como si quisieras atravesarla... eres un zombi muy tonto...-decía entre sorbo y sorbo.
No le contesté, estaba más preocupada por saber qué era lo que pasaba conmigo y cómo podría armar todas esas cosas como si se tratara de un rompecabezas que en ese momento me prometí armar. Tenía un nombre, una visión por la ventana y un sueño que me atormentaba desde hace una semana... un sueño que empezaba así...



Bueno chicos, ¡aquí termina el primer cápítulo!, aún falta mucho más ;) descubriremos de qué se trata la pesadilla de Anne y en el próximo capítulo conocerá a alguien especial ♥ dejen us comentarios porfavor!! ^^ son parte importantísima del proceso creativoo!! jajaja

^^ por cierto... Anne le dice "Jetti" a su hermano por "el abominable hombre de las nieves" puesto que Andrew trabaja vendiendo helados y ella se burla de él llamándolo así...jajaja por si no lo habían cachado xD


un beso!**


Sann♥